Feria de Sevilla
La Feria de Sevilla nació en 1847 como una feria ganadera antes de convertirse en la gran fiesta popular que es hoy.
La Feria de Sevilla transforma cada año el barrio de Los Remedios en una ciudad efímera levantada sobre el mismo plano desde hace décadas. El recinto se organiza como un trazado urbano regular, con calles, farolillos y fachadas que solo existen durante una semana. Más de un millar de casetas, la mayoría privadas, mantienen una estética común inspirada en la arquitectura regionalista. Aunque hoy es una cita social y festiva, su origen fue comercial, ya que nació en 1847 como una feria ganadera impulsada por el Ayuntamiento y comerciantes locales.
Uno de sus símbolos más curiosos es “el alumbrao”, el momento en que se encienden miles de bombillas que iluminan la portada y las calles del Real. A pocos metros, la Calle del Infierno reúne atracciones que conviven con tradiciones centenarias. También sorprende que el montaje del recinto comienza semanas antes y desaparece en pocos días, dejando el solar exactamente como estaba. Un equilibrio entre celebración, orden y memoria colectiva.