Búfalo africano, cráter del Ngorongoro, Tanzania (© jesuss8/500px/Getty Images)
El búfalo africano es uno de los grandes protagonistas del cráter del Ngorongoro (Tanzania), un antiguo volcán colapsado que conserva un ecosistema único. En este paisaje las manadas se mueven con calma aparente, aunque cada individuo mantiene un carácter fuerte. Los búfalos destacan por su resistencia y por la impresionante forma de sus cuernos, que pueden llegar a fusionarse en un escudo óseo en la frente. Esta adaptación les ayuda en enfrentamientos y en la defensa frente a depredadores como los leones.
A pesar de su carácter gregario, cada manada tiene una jerarquía marcada y hábitos muy definidos que giran en torno al agua y a las zonas de pasto más frescas. Su comportamiento colectivo es una de las claves de su éxito en este entorno tan cambiante.
En España se admira la fuerza y presencia del toro bravo, una imagen que ayuda a imaginar la robustez y el temperamento que definen a estos impresionantes búfalos africanos del Ngorongoro.