Cachorro de oso polar, Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico, Alaska, EE. UU. (© Steven Kazlowski/naturepl.com)
El oso polar es uno de los grandes símbolos del Ártico. En la imagen de hoy observamos un cachorro caminando sobre el hielo en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico, en Alaska (Estados Unidos). Desde sus primeros pasos aprende a moverse en un paisaje blanco y silencioso que parece infinito.
Esta especie es el mayor carnívoro terrestre y posee adaptaciones únicas. Su pelaje blanco no es realmente blanco, sino translúcido, y su piel es negra para absorber calor. Tiene un olfato extraordinario, capaz de detectar presas a gran distancia. Los cachorros nacen diminutos y dependen de la leche materna rica en grasa.
En España, el animal más cercano es el oso pardo cantábrico. Ambos comparten fuerza, curiosidad y una presencia imponente. Mientras uno recorre bosques y montañas y el otro avanza sobre el hielo, los dos evocan la belleza salvaje de la naturaleza, recordándonos que cada huella en su territorio es parte de un equilibrio antiguo y armonioso.