Seattle, Washington, EE. UU.
Seattle se extiende entre el océano Pacífico y las montañas del noroeste de Estados Unidos, en el estado de Washington, rodeada de agua y vegetación. Sus parques, colinas arboladas y un clima húmedo que mantiene el verde constante explican por qué recibe el apodo de la "Ciudad Esmeralda".
Este vínculo con el entorno ha marcado el desarrollo de Seattle, que apuesta por la sostenibilidad, la protección de espacios naturales y una movilidad limpia. El verde no es solo un rasgo visual, sino un elemento identitario que influye en la planificación urbana y en la relación de sus habitantes con el medio.
Algo similar ocurre en Vitoria-Gasteiz, en Álava, reconocida como Capital Verde Europea por su apuesta por el urbanismo sostenible. Al igual que Seattle, integra anillos verdes, zonas naturales y calidad de vida en su crecimiento. Dos ciudades distantes que demuestran que naturaleza y ciudad pueden avanzar juntas como modelo de equilibrio ambiental contemporáneo.